El Gobierno anunció el cierre de Vialidad Nacional y la privatización de las rutas
Buenos Aires. En una sorpresiva conferencia de prensa, el vocero presidencial Manuel Adorni anunció este lunes el cierre definitivo de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV), la Comisión Nacional del Tránsito y la Seguridad Vial y la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV). El presidente Javier Milei firmará mañana el decreto que oficializa la medida, que incluye además la apertura a licitación de 9.120 kilómetros de rutas en todo el país.
“El presidente Javier Milei, a través de un decreto que se va a publicar mañana, ordenó el cierre definitivo de la Dirección Nacional de Vialidad y dos organismos más. La CNRT pasará a denominarse Agencia de Controles y Servicios Públicos del Transporte y será la autoridad de aplicación en lo que refiere a normas relacionadas a la fiscalización de concesiones viales”, precisó Adorni.
Actualmente, miles de kilómetros de rutas se encuentran abandonados o deteriorados, una situación que, según el Gobierno, es consecuencia de décadas de “despilfarro y corrupción”. La intención es que, a partir de esta reestructuración, la gestión, mantenimiento y construcción de rutas pasen a manos privadas.
De acuerdo con el decreto, las funciones de estudio, construcción, conservación y mejoramiento del sistema troncal de caminos nacionales, que hasta ahora estaban bajo la órbita de Vialidad, quedarán bajo el control del Ministerio de Economía, que podrá delegarlas en otras jurisdicciones o concesionarlas a privados.
En los considerandos, el Gobierno argumenta que la DNV tenía una “estructura compleja” y “costos operativos altos” que no se ajustaban a las necesidades actuales. Además, califica al organismo como “un ícono de la corrupción”.
Otra de las modificaciones clave es la transferencia de la fiscalización y control de las concesiones viales a la nueva Agencia de Control de Concesiones y Servicios Públicos de Transporte, surgida de la reestructuración de la actual Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT).
En materia de seguridad vial, la prevención y control del tránsito quedarán a cargo de la Gendarmería Nacional, que tendrá la potestad de constatar infracciones en rutas, autopistas y otros espacios del dominio público nacional. El decreto también habilita a la fuerza a coordinar tareas con organismos provinciales y municipales.
Según el Gobierno, esta reestructuración busca “optimizar el desempeño técnico, reforzar los mecanismos de control y garantizar una administración más eficaz y transparente de los recursos públicos”.
Con esta decisión, la gestión de rutas nacionales entra en una nueva etapa, marcada por la participación de empresas privadas y el retiro del Estado de funciones históricas de planificación y mantenimiento de la red vial.
