Milei presentó la reforma de la Carta Orgánica del BCRA y anunció nuevos proyectos económicos.
El presidente encabezó una cadena nacional en la que defendió una profunda reforma del Banco Central, cuestionó con dureza a gobiernos anteriores y adelantó iniciativas para el equilibrio fiscal, el mercado de capitales y el sistema de seguros.
El presidente Javier Milei presentó este jueves, mediante una cadena nacional, el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), al que calificó como una de las transformaciones estructurales más importantes de las últimas décadas.
Desde el Salón Blanco de la Casa Rosada y acompañado por integrantes de su gabinete y del equipo económico, Milei sostuvo que la iniciativa busca «poner fin a la estafa de financiar a la alta política mediante la emisión monetaria», y afirmó que la inflación es consecuencia directa de esa práctica.
Durante su discurso, el mandatario realizó fuertes críticas al kirchnerismo y apuntó especialmente contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y la ex titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, a quienes acusó de haber perjudicado las reservas de la entidad.
Los principales cambios propuestos
El proyecto contempla cinco ejes centrales:
Establecer como único objetivo del Banco Central la preservación del valor de la moneda.
Prohibir de manera expresa cualquier financiamiento del Estado nacional, provincias y municipios mediante emisión monetaria.
Fortalecer la independencia del presidente y del directorio del BCRA, elevando los requisitos para su eventual remoción.
Modificar el tratamiento contable de los activos del organismo y limitar la transferencia de utilidades al Tesoro únicamente para cancelar deuda.
Eliminar disposiciones incorporadas en la reforma de 2012, entre ellas las letras intransferibles.
Nuevas reformas
Además de la modificación de la Carta Orgánica, Milei anunció que enviará al Congreso otros proyectos de ley.
Entre ellos se encuentra el denominado «Grillete Fiscal», que buscará impedir la aprobación de presupuestos con déficit. Según explicó, si el Congreso no corrige un desequilibrio fiscal persistente, se aplicaría un mecanismo de paralización de servicios no esenciales del Estado y los principales funcionarios dejarían de percibir sus salarios hasta recuperar el equilibrio de las cuentas públicas.
También adelantó una reforma para liberalizar el mercado de capitales, con el objetivo de facilitar el financiamiento privado, y otra destinada a desregular el mercado de seguros, otorgando mayor libertad a las compañías para diseñar y ofrecer productos.
El Gobierno enviará las iniciativas al Congreso para su tratamiento legislativo en las próximas semanas.

